VENTANAS DE MI VIDA

jueves, 12 de julio de 2012

DIALOGO DE ALMA Y TIERRA




DIALOGO DE ALMA Y TIERRA

Yo que nací sin querer
en mitad de este desierto
desvalida y transparente
como la flor del almendro
estoy perdida en las dunas
de engaños y desaliento.
Yo que soñé con un mundo
de justicia y de respeto
voy con la sangre espantada
ahogada en el desaliento.
De rodillas en la tierra
como último consuelo
me repito muchas veces
frases de dolor intenso
¿Dónde irá el mundo amargo
dominante y altanero
avasallando su carne
y esclavizando su cuerpo?
La voz se me aterroriza
ante un ataque siniestro
pero intento consolarse…
¡Padre nuestro, padre nuestro!
Después recorto las ansias
abrazándome al consuelo
de poner mis energías
en escribir unos versos.
¡Qué cansada estoy de oír
voces que van repitiendo
las mismas sentencias fijas
entre grilletes de hierro!
Lagunas de sangre virgen
visten de escarlata el cielo
tapando las violaciones
entre montañas de huesos.
A la cabeza me vienen
las leyes del pobre eterno
clavadas por sus ancestros
que le vienen repitiendo…
¡Aprende a morir rezando
y aprende a vivir sufriendo!
¡El tiempo lo borra todo,
Grandezas, poder,  dinero
Todo es dios de carne agria
que acobarda con el miedo!
¡Hinca tu dolor de pobre!
¡Padre nuestro!¡Padre nuestro!
La tierra bajo mis plantas
como un almacén de huesos
se me encenaga en las venas
gritando historias del tiempo…
¡Mira de lo que estoy hecha!
¡Masa soy de sangre y fuego!
¡Como corazones tibios
cuando revientan sufriendo
y soy la lucha constante
de cataclismos horrendos!
¡La muerte es vida a mi vida
entre volcanes hirviendo!
¡Vivo de flores quebradas
que murieron en silencio
machacadas por un mundo
ambicioso y usurero! 
¡Muertos sois desde el principio
y yo paciente os espero
en un lagar de inmundicia
donde espiro y reverdezco
bebiendo ríos de sangre…!
¡Padre nuestro! ¡Padre nuestro!
Digo cuando al levantarme
entre manojos de sueños
voy con la garganta rota
al ver tanto sufrimiento.
¿Como seguir adelante
con un desgarrón abierto
derramándose en el surco
de las flores que murieron?
El pulso resuena amargo
registrándose en el eco
de unas nuevas injusticias
que avanzan siempre mintiendo.
Mis pasos son inseguros
en el retazo del tiempo
metida en el engranaje
reciclada en blanco y negro…
¡Camina mientras que puedas!
Me dicen, ¡Sangra en silencio
con una venda en los ojos…!
¡Padre nuestro! ¡Padre nuestro!