VENTANAS DE MI VIDA

domingo, 21 de junio de 2015

RECONOCIMIENTO PERSONAL AL ESCRITOR, JOSÉ BRETONES SALINAS.


RECONOCIMIENTO PERSONAL A JOSÉ 

BRETONES SALINAS.

(Para leer con música picar vídeo)






Amigo José Bretones Salinas:
Cuando Mª Pilar Gómez de Miguel y yo empezamos a planear hace un par de meses darte este reconocimiento me pasé varios días pensando que podría hacer para sorprenderte, al principio dije, le haré un poema, después me pareció absurdo porque pensé, hacer un poema a José es como regalarle un bizcocho a un pastelero.
Fueron pasando los días barajando ideas y todas se me antojaban deslucidas al compararlas con las cosas que hicimos juntos recorriendo senderos por los caminos del verso. ¿Qué podría hacerte ahora después de haber sembrado juntos tantas cosas hermosas por las praderas del alma?
Amigo mío, Hay entre nosotros tantos sueños vividos, tantas experiencias maravillosas, tantos poemas esparcidos que todo queda pequeño por mucho que yo quisiera adornarlo ahora.
José, hoy es un día especial para ti y para Ignacia, esa mujer que es la fuerza viva de tu universo, ella ha sido compañera inseparable para ti y por supuesto para nosotros, aquel grupo que formamos durante tantos años para ser un trío de unión y versos, ¿Recuerdas?
Cristóbal Benítez tú y yo éramos tres voces componiendo versos que sorprendentemente encajaban paralelos, durante años unimos ideas y sentimientos como el GRUPO BLAS INFANTE, con ese nombre tan significativo ofrecimos nuestros trabajos, haciendo recitales, conferencias y tertulia, también dimos los tres mucha  batalla en certámenes literarios como jurado, cosa que ahora seguimos tú y yo haciendo todavía.
José, no recuerdo que hiciéramos un acto donde Ignacia, tu esposa,  Virtudes, la mujer de Cristobal Benitez, y mi marido, no estuvieran presentes, ellos eran siempre espectadores de primera  fila, hago aquí un inciso, para hacer una dedicatoria breve en cariñoso recuerdo para ellos, para  Virtudes, Cristobal Benitez Melgar, y para Miguel Saéz, mi marido, que ya no está entre nosotros. 
A continuación sigo contigo, mi querida Ignacia, para decirte, que te doy mil gracias por ser como eres, por ser tan buena amiga y por haber amado tanto a tu querido poeta, y a todos los que junto a él te hemos ofrecido nuestros versos, tu amas la poesía e inspiras la poesía y además convives con ella, ¡Bendita seas! 
José; voy a continuar este reconocimiento  con otro recuerdo más, el de la LEYENDA DE LAS GACELAS ¿Recuerdas? Creo que fue la primera obra que editamos los tres juntos, en ella describíamos un sueño maravilloso compuesto de unas 50 páginas, donde nosotros, Cristóbal Benítez tú y yo, eramos tres poetas, tres soñadores, que nos lanzamos en pos de un mundo mejor apacentando un rebaño de gacelas en una fantasía maravillosa.
           LEYENDA DE LAS GACELAS
Tu eras el príncipe Erinio, venido de tierras lejanas en busca de la paz y el amor, te presentabas en el reino del rey Iberio, con estos primeros versos. 

(Erinio)


  _"Príncipe de un reino soy
nubífero, que una noche
soñó una tierra de luz
tras de lejano horizonte
y sin querer despertar,
buscándola desde entonces,
voy por adusto camino
de hirsuto y áspero monte.
Más esa bella figura...
¿Cómo ha surgido y de dónde?
¿Es cierta o es loco Anhelo
que en mi camino la pone?
Suene si eres realidad
la música de tu nombre...
y dime si sabes tú,
¿Mi sueño, donde se esconde?"
Yo encarnaba a "Beticia", princesa de las gacelas, que empiezo mi actuación contestando de esta forma.

(Beticia)

 _"No intentes, principe Irinio,
que mi presencia te asombre;
soy Beticia y brilla en mí
un mundo que no conoces.
Vengo de un reino de luz
de gentes sin ambiciones
con un redil de gacelas
que apacienta el rey más noble.
Tengo un carro de cristal
hecho de sueños y flores,
donde mis ansias de paz
hacia su destino corren.
A el mis gacelas vienen
porque a igual sueño responden
y harán sitio a tu esperanza
para que en el se acomode."

 (Erinio)

"Busco ese jardín feliz
que florece en corazones
sin odio, luchas ni muerte,
que alienta en los nuevos hombres.
Yo quiero llenar de paz
este vacío de amores,
crucemos pronto la senda
que tanto dolor corroe;
dame tu mano y vayamos
Hacia ese mundo veloces
que oculta tras cada logro
mi tristeza monocórde
que al oído me recuerda
mi barro frágil y pobre.
arrojaré a los caminos
prebendas, riqueza, honores;
falsas sedas que me atan
a unas falsas ilusiones;
que cuando a ese reino llegue
y ante el monarca me postre,
desnuda quiero mi alma
sin oropel que la adorne.
Por eso la estoy cerrando,
para que nunca la more
el falso almíbar del mundo
que está llamándola a voces.
Vayamos, sí, que percibo
que desde sus altas torres
invitándonos está
el sonido de sus bronces...

Cristóbal Benitez, era el rey "Iberio" que empieza su actuación dándote la bien venida de esta manera.


(Iberio)
"Erinio. Bien venido a mi paisaje.
Mi corazón de amigo te desea.
que goces de la paz, enamorado
de los bosques y prados de mi tierra.
Te mostraré sus fuentes y sus ríos,
sus montes sus riberas,
y sabrás por qué sigo enamorado
de su luz desde el mar hasta la sierra.
Así comprenderás, Erinio amigo,
por qué mi alma. enamorada alienta,
y amoroso en la flora, 
mi espíritu se enreda,
al pasar, en el breve culantrillo,
el brezo y la junquera,
la retama y el tomillo
el lentisco, el madroño,la cardencha,
el pino, el alcornoque, el roble,
el laurel, el naranjo, la yedra,
el olivo, el almendro, el algarrobo,
la encina y la palmera.
De la fauna me vienen mariposas,
palomas mensajeras,
que amorosas se posan en mis manos
para comer en ellas,
y en símbolo de amo universal
repudiando la guerra.
Me inspiran jilgueros, gorriones,
tórtolas, chamarices y cigüeñas.
Delfines de las olas,
sonoras caracolas en la arena,
y sueños y esperanzas eternales
sobre el azul del mar y las sirenas..." 

Continuará...


Ya ves amigo José, esta obra en su totalidad puede dar para mucho, pero hoy solo dejo este pequeño apunte en tu honor con una pregunta, ¿Te apetece que la vaya incorporando poco a poco sobre estas páginas del recuerdo?
Aquí te pongo una foto de aquellos años con la imagen de algunas de las gacelas que la inspiraron.
Marta Colls i Guri, era "Tahmar", Pepita Rubio, la gacela "Alondra" Teresa Infante, "Tersea" Josefina Almarcha, era "Zahara" Dolores Marín era "Aldonza"
En esta obra pusimos los tres muchas ilusiones, intentamos fuese representada por un grupo de Ballet, pero no se pudo hacer por falta de financiación, la dejamos aparcada, pero hoy me ha apetecido poner aquí una breve semblanza de ella para sorprenderte. 
¿No crees que sería interesante replantearse mover ficha aunque no esté Cristobal entre nosotros? podría ser un homenaje precioso en su memoria...
Después tenemos conjuntamente esta otra obra dedicada a Federico.
¿La recuerdas? 
Se titula SENTIMIENTO Y MUERTE DE FEDERICO GARCÍA LORCA.
corrimos casi media provincia yendo por centros culturales y casa regionales con ella,  tú hacías de Federico, yo era Marianita Pineda y Cristóbal Benítez era la dura voz de la condena cuando decía aquello de…

“¡Darle café sin azúcar que le rompa la garganta, cortadle el verso en la boca y ponedle una mortaja!”

Y tú con la camisa desabrochada el mechón de pelo hacia la frente y las dos manos juntas como maniatadas diciendo…

” Amargo, ¿desde qué luna será tu voz la que oigo? ¿Tal vez desde las riberas del Guadalquivir de oro la voz que aquí dentro suena es la de Antonio el Camborio o eres tú Marianita desde esa verdad que adoro?”

Yo te contestaba,

 “¡Federico soy Marianita Pineda que como volcán de lava vengo en el viento del sur en torrentera tapada! ¡Traigo un puñal en el pecho y un dogal en la garganta asfixiándome los gritos de rabia que se me escapa!”

Parece que estoy escuchando a Cristóbal decir…

“¿Qué hombre eres tú Federico? ¿Qué creías? ¿Qué esperabas? Se acabaron los poetas que a la libertad le cantan, ya no verás más luceros ni lunas ni madrugadas te espera Antonio el Camborio antes de que llegue el alba…”

Entonces tú con voz quebrada y la soledad en los hombros contestabas.

¿Dónde me lleváis ahora con las manos amarradas? ¿Pero es que vais a matarme con esta luna tan clara?”

Cristóbal continuaba implacable…

“¡Qué no! ¡Que no Federico!
¡Cállate que no te salvan ni todos los estandartes de San Miguel de Granada!”

Esta fue una de las obras que más repetimos.
Es una obra preciosa de unas 20 páginas que alguna vez la incorporaré entera en el Blog.
Luego vinieron todas las demás que hicimos con el centro Vicente Alexandre, la del RETABLO A CÓRDOBA evocando a Julio Romero de Torres junto a los cuadros de baile del centro, ensamblando a la Chiquita Piconera,  La Niña de las Naranjas y tantas otras secuencias…
Después hicimos DESDE LO HONDO…y la de ARTE Y PAISAJE, con nuevas coreografías que la profesora de baile Rafi Almagro dirigió con tanto acierto incluyendo las Bodas de Luís Alonso, La Torre del Oro y otras piezas musicales más que dieron un lucimiento exquisito con unos vestuarios especiales para cada cuadro.
Después hicimos LA SONATINA ELEGIACA A ANDRES SEGOVIA…subvencionada por el Ayuntamiento de Cornellá, donde con el verso y la música formamos un maridaje único y perfecto junto a la guitarra clásica del maestro Eulogio Dávalos y la Guitarra flamenca del maestro Casimiro González…
Más tarde, en 1997, estrenamos SINFONÍA DE AÑORANZA con Eugenio Martín Gallardo patrocinada por el Centro Blas Infante.
Amigo José, han sido tantas cosas, tantas horas compartidas, fue aquel tiempo tan glorioso que es digno de evocarlo en estos momentos ya que colmó de satisfacciones nuestras expectativas llenándolas de imágenes de rimas y acordes, además aquellos tiempos nos proporcionaron  tantas amistades fabulosas que hoy nos honran con su presencia, que bien merecen ser mencionados ya que ocupan nuestros mejores recuerdos.
Hoy estamos aquí muchos de los que disfrutamos de aquellos tiempos,  unos tiempos donde vivimos cosas irrepetibles, como el viaje a Soria, de tantos viajes como hicimos creo que ninguno fue tan maravilloso como aquel que hicimos siguiendo la ruta de Dº Antonio Machado, Mª Pilar Gómez de Miguel, Miguel Salmerón y Julia Reláncio, junto a otros muchos amigos  hoy aquí presentes, saben de aquellos cuatro días estupendos donde se le rindió homenaje a Machado en el 50 aniversario de su muerte, qué sitio más hermoso ocupa aquel viaje, y aquel acto maravilloso que hicimos en el Aula Magna Tirso de Molina, y aquellos paseos por la orillas del río Duero hasta la ermita de San Saturio.
¿Recuerdas la emoción de aquel recital en la Laguna Negra? Que sensación tan especial sentimos al recital el poema de Machado "La muerte de Alvar Gonzalez" en el mismo lugar del crimen que inspiró al poeta, luego la visita al cementerio del Espino para ofrendar a Leonor un ramo de Flores, la emoción sentida al fotografiarnos con el tronco  al que dedicó Machado su famoso poema El Olmo Seco.
Son tantas cosas vividas a lo largo de treinta años codo a codo con la poesía que no me quedo otro remedio que pensar que  era absurdo intentar hacer algo nuevo ya que habría quedado deslucido,  por eso he querido ofrecerte este breve punteo de repaso por nuestra historia poética donde unos cuantos recuerdos ya han engalanado este escrito con la magia de la poesía la música y los sueños compartidos, estoy segura que tan solo con  estas reseñas van a lucir en tu alma con un broche de orgullo por la labor realizada.
José no quiero cerrar esta carta sin agradeceros a ti y a Ignacia todo el cariño y la sabiduría que habéis  aportado a mi vida,  tanto tú como ella habéis  llenado rincones de mi alma, ella con su ternura infinita siempre servicial y atenta y tú, poeta de voz exacta y de impecable estructura,  hombre de sentimiento grande intachable y atento, me has enseñado siempre que la grandeza del poema está en la sencillez perfecta de la palabra.
                                                
Eternamente vuestra.
                                                             
                                                                 Granada Sandoval.
30-1.2015