VENTANAS DE MI VIDA

miércoles, 19 de diciembre de 2012

MI NIETA MARTINA

              GRANADA SANDOVAL
       ESTA PÁGINA ESTÁ DEDICADA A MI                                    NIETA 
                MARTINA COBO SAEZ 


        PICAR EL VÍDEO PARA ESCUCHAR              MÚSICA MIENTRAS SE LEEN LOS                                           VERSOS.



HOY DÍA 30 DE ENERO 2016


Mi preciosa Martina, hoy es tu santo, como siempre, iba a escribirte un cuento o hacerte un poema, pero he creído que este comentario sobre tu nombre, puede ser más interesante.
Dice un análisis sobre la influencia que puede tener el nombre sobre las personas, "los poseedores del nombre de Martina suelen ser especialmente intuitivos e inteligentes, sobre todo les implica un carácter fuerte y enérgico, sin perder nada de dulzura y sensibilidad; Marte, planeta del que deriva este nombre, insufla en sus poseedores amor, belleza, alegría y jovialidad, y a pesar de que aman la tranquilidad, suelen enfrentarse con valentía a cualquier situación y problema que se les presente."
Martina, tú, solo tienes cinco años, pero ya vas marcando huellas con estas características: 
Eres tan bonita, tan cariñosa, tan inteligente y tan generosa que no tengo duda de que eres tal como describe el influjo de tu planeta; tu intuición es increíble, parece que adivinas las cosas sorprendentemente, "yo sabía que hoy venías magna" me dices  besándome repetidamente cuando nos vemos, tu seguridad asombrosa, "yo no quiero ir al cole, porque ya se mucho" tu lógica aplastante, fue ponerte por primera vez las gafas y dijiste, "hoy estoy empezando a ver la vida" tu mente va más haya de tus años, "me he portado mal Magna, pero te perdono" tus preguntas claras y rotundas,"en qué cielo está tu padre Magna..."
Tu pequeña vida es una maravilla que se va afianzando en el corazón de todos, ya nos es imposible prescindir de tu influjo, de tu presencia, de ese halo sublime que desprende tu persona, incluso tus arranques de rebeldía tozuda y esa seguridad inamovible cuando dices, haces o rechazas algo, nos tiene enamorados, eres tan pequeña en años, pero a la vez tan grande en personalidad que a veces nos quedamos sin recursos para seguir tu ritmo. 
Sigue así mi pequeña Martina, sigue con tu impulsos claros, tus deseos curiosos y ese carácter seguro que recibes de tu nombre.
                                         Felicidades pequeña.
                                               Tu yaya Magna.





           MARTINA Y LOS GIRASOLES

AYER ME PREGUNTASTE POR LOS GIRASOLES. 
-Magna, ¿por qué esta flor se llama girasol? me decías, mientras en tus manos la flor recién cortada se estaba marchitando. 
Tú voz suave y cálida, se fue enredando en mi  alma con esa música intrigada y particular que tienes tú para preguntarlo todo, tus dedos se iban deslizando lentos por la rueda de aquellos pétalos amarillos que agonizaban inclinados hacía el centro de las semillas. 
La flor inclinaba la cabeza entre tus manos como queriendo explicarte que era una efímera belleza languideciendo exhausta, yo percibí que amabas su hermosura; por eso pensé, que si te decía que al haberla cortado estabas provocando su final, en tu pequeño corazón se clavaría un pinchazo de remordimiento, si te decía que era una flor viva que abriría sus  pétalos a la mañana siguiente para mirar al sol siguiendo rotativa la calidez de sus rayos, te estaría mintiendo, y si desplegaba mi saber botánico, o mi entender de arte, para explicarte ciencias, o describir historias de pintor y girasoles te agobiaría el momento de esa pregunta tuya de curiosidad infantil; solo tienes cinco años  y un impulso irrefrenable por cortar las flores,  te encantan las flores, sobre todo las amarillas, y mucho más que ninguna los girasoles.
Por eso, al mirar aquella flor apagándose en tus manos, reactive el ingenio para colmar tu curiosidad sin herir tus sentimientos,  te dije lo siguiente, cogiéndote en brazos con la flor entre tus manos.
-Mira cariño, ¿ves el sol como se está marchando a dormir allá a lo lejos, dejando solo un color amarillo como las hojas de este girasol?
-Si Magna, me dijiste suavemente abrazando mi cuello con la mano que te quedaba libre.
-Pues el sol está girando  para que mañana por la mañana cuando te levantes puedas ver que esta flor lo ha estado esperado toda la noche, ella te va a explicar por qué se llama "Girasol" verás, la vamos a dejar aquí en la terraza, encima de la mesa, y cuando te levantes  mañana por la mañana, verás como ha estado esperado toda la noche a que venga el sol de dar un giro total por el cielo.
Ahora, como puedes ver, el sol se ha ido por allí, y mañana por la mañana vendrá por aquel otro lado, entonces comprenderás el por qué la flor tiene ese nombre, ahora hay que cenar y irse a dormir, venga cariño, hay que esperar hasta mañana. 
-Vale Magna, me dijiste sin más preguntas, sin más palabras, te fuiste a jugar con la Paula dejando aquella flor mortecina desmadejada y rota encima de la mesa de la terraza.
Por supuesto, yo no podía dejar que al día siguiente te despertaras y te encontraras con un sol resplandeciente y una flor marchita y deshojada agonizando encima de la mesa.
Así que a la mañana siguiente me desperté bien tempranito, fui al jardín, al macizo de girasoles donde tú habías cortado el día anterior la flor sacrificada, y en un tiesto mediano plante una planta joven que estaba mostrando toda su belleza fuerte y vivaz, era igual de hermosa que aquella otra flor mortecina que había enterrado yo para que tú no la vieras al día siguiente. 
Puse en la mesa de la terraza la maceta con la nueva flor cimbreante y viva, era una flor fuerte, sana, se mostraba preciosa esperando los primeros rayos del sol para seguir su rotación con lozanía.
Cuando te levantaste, lo primero que hiciste fué ir a la terraza. 
¡Que ventanas de asombro se abrieron en tus ojos al ver al girasol con toda su gracia encima de la mesa!
Te acercaste despacito y lo tocaste, como solo las mariposas saben tocar las flores!
¡A crecido Magna..! me dijiste con ese asombro inocente que solo los niños sabéis poner en las palabras.
-Se está haciendo mayor, te dije, fíjate como esta mañana la flor está mirando al sol, ¿la ves? 
- Si Magna.
-Pues la vamos a dejar aquí en la terraza, la vamos a vigilar todo el día para que puedas ver como sigue al sol poco a poco hasta por la tarde, ya verás como lo va mirando todo el rato hasta que el sol se vaya a dar otro vuelta por la noche y regrese otra vez por la mañana.
-¿Y estará la flor muchos días así esperando a que vuelva el sol Magna?
 -Estará hasta hacerse tan alta como tu, 
hasta que sea fuerte, fuerte y hermosa, después, cuando se canse de mirar al sol, se irá poniendo morena y guapa, se le llenará la barriga de semillas y se le volverán "Pipas" esas que tanto te gustan tostadas, se las sacaremos del centro y nos las podremos comer toda la familia, porque para eso ella las ha criado y nos las ha regalado, para que las disfrutemos, sobre todo tú y la Paula. 
-¿Y ya no tendremos aquí más la flor del girasol Magna?
Claro que si cariño, las semillas son las nuevas flores del año que viene, guardaremos unas pocas para sembrarlas, y ya veras como nacen otra vez.
-Este año tenemos que sembrar muchos girasoles, Magna, para que sigan mirando la luz del sol porque es la luz que más les gusta.
-Claro que si cariño, las sembraremos y nacerán y tú seguirás viéndolas crecer, luego se seguirán  poniendo morenas llenando su barriga de "Pipas" para regalártelas  a ti y a la Paula. 
                   Para Martina al cumplir cinco años.              20 -9-2015

    MARTINA

Mi preciosa Martina, un año más tu nombre se extiende por mi vida como un perfume de primavera para levantar mis ganas de vivir, un año más en el cofre de tu cuerpo y un año menos en mi corazón gastado, los años que tu sumas prenda mía, van restando tiempo a los míos, pero en mi sangre, que es caudal compartido por tus venas de gacela hay una orquídea de eternidad multiplicando cariño como una explosión de amaneceres.
Martina, tu nombre se me pega a los labios y me los deja melosos como la miel, tu nombre es un ramo de emociones que desglosando sus letras llena todos los rincones de mi alma porque tiene la
Mde maravilla hecha muñeca, la de mujer del mañana, la de madre con sabor
Aamor,  a admiración, porque desplegando significados por tus años vas a ser una
R… rotunda con perfume a rosa, raya donde recline el tiempo y reposen los tuyos en una
Tde todo, tapiz  de trigo y trono, tú vas a ser alondra trinando en la tarde con la
Ide inmensidad inimitable, idilio idolatrado iluminando la
Nde niña que sabe a nobleza porque ya nació náyade cual ninfa que huele a
Ade almizcle anclada en el ardor donde se nivela la fuerza que yo necesito.
Martina,  tú y Paula sois dos de las cuatro ruedas que tengo en el motor de mis pasos, vosotras dos y vuestros padres sois el todo del universo palpitando por mi sangre, yo soy una vieja encina queriendo dar sombra en el vendaval del tiempo, pero vosotros sois la luz, los cuatro puntos cardinales en arco iris de sueños, sois el mañana abierto la tierra fértil el camino a seguir, puede haber nubes que empañen el cielo de vuestros pasos pero juntos los cuatro  disolveréis la tormenta, no hay tiempo malo que el amor no venza y vosotros sois amor, amor inmenso como tu nombre Martina, sigue siendo niña bebe en mis brazos, muñeca para Paula, capricho para el papa, fuerza para tu madre, ilusión para la Mimi, corazón del Avié, juguete del Yayo y paz para la Visi, porque de vosotras dos depende la felicidad de todos y en particular la de esta vuestra vieja Magna que ya no sabe hacer otra cosa que la de respirar por vuestros labios.

                                 30-1-2014.


 MIS HIJOS SANTI  Y FLOR CON MI NIETA MARTINA.

 VERSOS PARA MARTINA

Torbellino de ternura
que a mis pulsos das calor
¿Qué ríos de vida  traes
en el vaso del amor?
Manos de seda tus manos
seda de satén tu pelo
jardín de sueños tu alma
vivir junto a ti mi anhelo.
Mis noches de vida amarga
son un panal de ambrosía
desde que llegó a mi alma
tu latido. ¡Vida mía!


VERSOS PARA MARTINA


Tiene mi niña un capricho
que es muy raro en la chiquilla
porque la luna me ha dicho
que juegan al “pilla pilla”
donde la cama de un bicho
es una flor amarilla.
La flor, linda y primorosa
ni lo sabe ni imagina
ser pájaro o mariposa
que compite por hermosa
con los gustos de Martina.

(Para mi nieta Martina que a sus dos años de edad siente pasión por todo lo amarillo)





¡Martina, Martina, Martina, hoy no me sale otro nombre

 porque la mente se niega… y que nadie se me asombre!

Martina caudal de gracia que me nació en un septiembre

cuando la aurora dormía para despertar alegre.

Era una hora sensible porque mi tiempo en desorden estaba

languideciendo sobre un lago de salobre.

Y tu  llegaste Martina,  pura y limpia seda noble, como una 

estrella de ensueño desprendida desde el Orbe.

¡Qué torrentes de ternura al ver tu piel de canela se me quedó

en la locura de mi cariño de abuela!

¡Cuántos versos se han cuajado de mi tarde a tu mañana   y

 todos se me desprenden entre sonidos de nana!

Hoy se me van a tus ojos que son imán de promesas y resbalan
  
a tu boca que es dulzura cuando besas.

Tu piel de seda y de lumbre y tonalidades rosa le están diciendo

 a mi alma, ¡No puede ser más hermosa!

Por eso, cariño mío, ruego a Dios omnipotente que te de mil 

bendiciones en futuro y en presente.

Seas por siempre bendecida como estrella matutina que llegaste

a mis brazos con el nombre de Martina.

Martina, Martina Martina, risa fresca, plata y cobre, oro puro,

 diosa y ángel… ¡Bendito sea tu nombre!

20-9-2013

Dedicado a mi nieta Martina al cumplir los tres años.

                                                      

 (En esta foto tiene dos años y medio)










Es una de esas noches en las que el sueño se va por los cielos en busca de cosas intensas y bellezas increíbles, me quedo quieta mirando al infinito sin saber con qué quedarme de tanto que se refleja en mi retina, hay en el cristalino de mis ojos una cabalgata de imágenes danzando entre sonrisas y juegos infantiles; No sé si estoy despierta o estoy sumergida en brazos de Morfeo, porque me siento niña, corro sonrío juego abrazada a mis anhelos de niña y de princesa, siento en los labios el sabor de las manzanas, mis manos son de almíbar mis ojos de azabache y en el cristal del aire la vida es un espejo para medir el tiempo.
Una carne de seda una espalda de cobre y en el cabello endrino alas de golondrina para copiar la noche, canción de amaneceres resuena por la sangre y en mi juegos de alondra las horas se reparten equitativamente para cantar a coro con Paula y con Martina, somos cuatro en el ruedo, cuatro mundos distintos, cuatro alegrías cuatro niñas nacidas para vivir eternas en un verso trenzadas.
La noche  es una fiesta para vivir la gloria en un jardín de infancia, resuenan las canciones de amor en la garganta recamando crespones de risa y de palabras, “¡Te quiero!” “¿Tu me quieres?” “¡Te quiero yaya magna!” y entre te quiero y besos se escapa la alegría por el cristal del agua y una cinta de sueños entre mis manos pasa para vivir a tope con mis niñas del alma.


Dos sirena se han metido
 detrás de una seda clara
para esconder la sonrisa 
que brota desde su alma
pero la risa traviesa 
con los espejos traspasa
con un reflejo de espuma 
los cristalillos del agua.
Sus ojos, faros atentos, 
van mirando tras la valla
seguros de que los tapa 
la cortina reflejada...
¿Será verdad que se esconden 
o tal vez buscan al hada
que puso sobre esos ojos
 la inocencia  que regalan?