martes, 17 de mayo de 2011

PRESENTACIÓN DE MI LIBRO PALABRAS Y VERSOS EN EL AZUL DE AL-ANDALUS



PRESENTACIÓ LLIBRE “PALABRAS Y VERSOS EN EL AZUL DE AL-ANDALUS” –

La poesía, el arte de dar belleza a las palabras, tiene la capacidad de hacernos leer varias veces un mismo texto hasta encontrar su tono más adecuado; cambian los ritmos, cambia de una lectura interior a recitarlo en voz alta, cambia según el lugar o la hora en que lo leamos... Podemos aprender de esta multitud de maneras de acercarnos a un libro, a un texto, como formas de ver la vida, no sólo el arte.
Varias voces pueden enriquecer la forma en que entendemos un sólo mensaje. Pero tanto como entender esa riqueza, es importante comprender lo que subyace la obra de arte original.
Granada Sandoval ha llevado su voz hasta estas páginas, para compartir su gran capacidad creativa y sensitiva con nosotros. En poesía, en prosa poética, reuniendo sensaciones, pensamientos y relatos. Los lectores vemos a través de esta ventana una parte de ese universo creativo, una forma de escribir y crear en forma de torrente, de ilusión, de la fascinación por provar empatía y compartir sueños, reflexiones y palabras. Los que la hemos escuchado sabemos de su forma ilusionante de escribir o hacer poesía, y su voluntad de que la ciudad se mantenga despierta a este tipo de creatividad. Y Cornellà, en la que promovemos un plan para fomentar la lectura como herramienta de crecimiento y conocimiento, tiene en cuenta este valor.
Mi más sincera felicitación por llevar a término esta obra, y mucha suerte.

Antonio Balmón
Alcalde de Cornellà de Llobregat

AGRADECIMIENTOS

En el apartado de agradecimientos, quiero mencionar a mí familia
Darles gracias por soportarme toda una vida robando tiempo a ellos para darme horas a mí egoístamente, gracias por entender la necesidad de aislarme en la parcela literaria, en particular a mi hija por su comprensión y paciencia, a Manolo por el ánimo que me ha dado, por su amistad, por su cariño y por su compañía.
Gracias a los amigos porque cada vez que les he leído algo me han estimulado con sus elogios.
Gracias a los compañeros por su comprensión y por su respeto, no pongo nombres porque tengo la suerte de que son muchos y no quiero olvidar a nadie, yo sé los que son y ellos saben que están ahí en un lugar preferente.
Gracias al ayuntamiento de Cornellá, por dedicarle tanta atención a la cultura, gracias por el apoyo y subvenciones ya que sin ese soporte este libro no habría visto la luz.

                              
                                           Granada Sandoval

Año 2010

OPINIONES.
Poeta del sentimiento apasionado

Granada Sandoval escribe por necesidad vital, sus textos son el avenamiento de esa riqueza imaginativa suya que se desborda y se le derrama en versos o en prosa apasionada en esos espontáneos soliloquios, en los que “avanza sin parar, ansiosa por decir cosas, por denunciar cosas, por defender cosas…”

Su poesía es el espejo en que se refleja todo lo que de bello y bueno perciben sus sentidos, es ese “regusto de la sensibilidad” al que hace referencia en su poema “Divagando”. Y también lo es ante el júbilo que le produce la llegada de un nuevo ángel al redil de la familia:
           
Eres la luz de amor que me envenena
en el mar de palabras que me acosa.
Eres, con suavidad de mariposa,
mi flor de raso azul de sangre y vena.

Naturalmente, también halla eco en sus versos todo lo triste que le golpea desde su entorno: las malas noticias, tan abundantes, el hambre y el  infortunio que padecen tantos, el clamor de pueblos enteros que sufren la asfixia de una tiranía opresora o el zarpazo de una Naturaleza enfurecida..

Estremecedor el testimonio elegíaco de ese otro dolor personal, íntimo, a la muerte de un familiar cercano. Una muerte que truncó una vida joven, alguien a quien la poeta llama “Mi querido David”
“El corazón del amor se desgarra en la tristeza y me voy a aferrar a la escritura por ser el único consuelo fiel que siempre me acompaña”.

Efectivamente, es su escritura la voz de sus sentimientos, de todos sus sentimientos. También de sus horas de aislamiento voluntario, cuando disfrutando del reposo idílico de su particular paraíso a la sombra del Ordal, aspira honda esa brisa y ese paisaje y plasma en rotundos endecasílabos la plenitud de su paz interior, de su equilibrio de ánimo, para confesarnos que

En mi retina la fuerza del paisaje
desdibujando una imagen presentida,
en la ilusión un momento de añoranza
y el embrujo de una forma concebida.

Todo cuanto escribe es expresión de su verdad, nada es frivolidad o ficción, incluso cuando fantasea sobre la fundación de Elvira, la antigua diócesis romana que Plinio refutó como una de las ciudades más importantes de la Bastetania, se atiene a la referencia histórica que dan algunos autores sobre el asentamiento inicial de la actual ciudad de Granada.

Leer este libro es repasar no solo la biografía, sino también el mundo ideológico de nuestra poeta. Todo ese mundo palpita en sus páginas. De esa raíz brotan estos versos y estas prosas en las que está omnipresente su vida, sus inquietudes y su amor por todo y por todos los que la rodean o fueron cercanos a ella en algún tiempo pasado y ya no están a su lado en forma visible, pero siguen cercanos en su pensamiento y en su afecto.

Quienes conocemos personalmente a Granada Sandoval, la identificaremos plenamente al leer estas páginas; quienes no la conozcan en persona, leyéndolas acabarán sabiendo quién es y cómo es nuestra gran poeta. Este libro es el retrato fiel de sus fobias y filias, de su rebeldía y de sus amores, de sus logros y sus quebrantos, de su sentido de la justicia y de sus principios morales y humanísticos. Es un fiel retrato de su persona y de su obra.

Amigo lector: Tengo el gusto de  presentarte aquí, en este libro que tienes en tus manos, a la presidenta del Círculo Artístico y Literario El Semillero Azul.


                                               José Bretones Salinas


ATARDECER DORADO

Hay atardeceres de otoño que superan en belleza a las azules mañanas de primavera; te inspiran templanza, abren tus sentidos e indican que el dorado de la vida es el cúmulo de la sabiduría humana y que conjuntamente con la experiencia hace que la fuente de la sensibilidad se desborde.
Granada Sandoval se refleja en lo expuesto; es una de esas especies florales compuesta de mil colores, que no sabes si le viene de la tierra hechizada donde nació, o fue un conjuro de los astros para darle la esencia que emana de su corazón; porque ella a diferencia de otros ya nació sensible y poeta.
Bendita sea la enajenación del escritor porque sin ella el calidoscopio no sería diferente.
En este inexorable y a veces espinoso camino de la vida poética me encontré con Granada Sandoval, fue algo con lo que la Diosa fortuna me obsequió. Leer sus poemas fue el principio de mi atardecer dorado; cogido de su mano empecé a entender el significado de la poesía, se me abrieron los sentidos para ejercer correctamente el dominio poético, ya que sin él jamás habría alcanzado la satisfacción de cubrir esta necesidad vital que me ayuda a fortalecer el alma en este difícil camino de ir tirando de la vida.
Es bueno encontrar personas así que nos orienten constantemente a quien de verdad sentimos el amor y el respeto por las letras.
Gracias Granada por ser mi amiga, por ser de mi tierra y por fundar ese rincón maravilloso del Semillero Azul, donde otros muchos al igual que yo, encontramos esa  mezcla de todo donde el espíritu se sacia en la desesperada ansia de aprender.

                                 Manuel Gómez Serrano                                  


viernes, 8 de abril de 2011

YA SOY UNA GAVIOTA



He vivido siempre entre la luz del amor y la palabra.
De allí he recogido fuerzas para decir mi repulsa
hacia el engaño…¡Mi voz siempre huyó de la injusticia!
Solo he estado tranquila cuando he luchado
contra la maldad que se extiende por la vida.
Nunca bajé la guardia, mi deseo fue poner al inocente
en el pabellón más alto del amor y la justicia.
Solo he buscado la paz, ¿Es pedir demasiado
a esos que viviendo en la cumbre entierran
en arenas desérticas los derechos del hombre?
Creo que no… pero mi esfuerzo se fue quedando al aire
porque  llegó un día que dejó de ser yo para ser solo silencio.
Se me fueron achicando los sueños conforme me hice mayor.
Dejé atrás los anhelos para ser fuerza en los hijos.
La vida se me enredó como un redondel sin horas.
Me acostumbré a no pedir nada, a ser solo suspiro,
Una sombra sin palabra porque me llegó el invierno…
En el mapa de mis carnes tengo escrito un libro
que cerrando los ojos se puede leer con los dedos.
Un día buscando entre las hojas de su tiempo
descubrí que se me había olvidado gravar en el los
sueños y entonces me convertí en gaviota.
Un albatros, que en cualquier momento se irá por los
Aires en busca de mares azules y caminos sin regreso.

domingo, 13 de marzo de 2011

NADA


(Dedicado a todas aquellas personas que aún estando acompañadas sienten la inmensa soledad y tienen deseos de decir estas palabras, en especial para Genoveva)
NADA

Entre tú y yo no queda nada
No queda ni un resquicio de luz
ni un rayo de aquel tiempo de amor
que fue en su día la base principal
de un gran proyecto.
Ahora la vida transcurre insoportable
igual que un lastre, sin horas, sin interés.
Los días pasan lánguidamente, sin ningún
aliciente por las paredes del alma.
Todo es frío, triste, silencioso
todo es un túnel sin fin por donde
el tiempo pasa como un animal
al acecho matando poco a poco
cualquier atisbo de ilusión que pueda
resurgir entre nosotros.
Por eso no queda nada, nada queda ya
en este pasadizo de aburrimiento.
No quedan risas, ni palabras, ni deseos
ni un gesto tan siquiera que pueda detener
esta agonía que avanza siniestra por la casa.
La vida transcurre entre nosotros
como un espectro sombrío, pasa
entre los dos envejeciéndonos
con esa lentitud tan cruel que trae
la muerte cuando viene con el dolor
del sufrimiento.
¡Quién lo iba a decir hace unos años
cuando todo parecía leña y fuego!
¡Quién podía imaginar que llegaría
este tiempo sin sentido, este espacio
sin razón, sin aliciente, estos días
que pondrían a nuestro corazón
en un océano de hielo!
Ya ni los recuerdos apetecen
Todo es aburrido, rancio, hueco.
Todo es rutina insoportable
que se deshiela lentamente entre
nosotros.
Pasan los días, pasan los meses
los años, el tiempo es como un
andrajo inservible por el tiempo
y nosotros somos dos seres inútiles
incapaces de reactivar ni un átomo
de luz en estos cuerpos sin aliento.
Se nos arrugó la ilusión hasta el extremo
de ser estéril y sombría.
Todo estéril y triste, lo mismo que la piel
que sigue envejeciendo sin un rastro
de esperanza en unos años inciertos.
Ahora, la soledad lo abarca todo
la casa, las paredes, los encuentros
todo, todo llega envuelto en la
tristeza que nos llena cada rincón
del cuerpo.
Hay días en los que mis ojos
desbordados de tanta soledad
tanta tristeza, se atreven a bañarse
en el infernal lago de la pena
y lloro, lloro sin cesar, sin tregua
mientras tu, te vas cobardemente
sin atreverte a preguntar el motivo
de mi llanto, ¿Para qué preguntar?
Tu ya sabes la respuesta desde hace
mucho tiempo, ¡Mi dolor, mi llanto
mis amarguras, todo es por que
entre nosotros todo ha muerto!
¡Porque no queda nada!¡Nada
que nos recuerde aquel mundo
de amor que un día fue nuestro!

De mi libro PALABRAS Y VERSOS EN EL AZUL DE AL-ANDALUS que sale a la venta a finales de este mes)
                             Granada Sandoval




lunes, 7 de marzo de 2011

SIEMPRE

SIEMPRE HABRÁ UNA LUZ

Siempre habrá una luz oculta
donde una ilusión se apaga
y una esperanza nacida
detrás de una hora amarga

Siempre habrá un rayo de sol
después de una tarde parda
y una rosa en el camino
que alegre la caminata.

Siempre quedará una luz
que alumbre la madrugada
y unas migajas de amor
para quien no tiene nada.

Siempre habrá una risa fresca
y una estrella en la mañana
para alumbrar el sendero
cuando se oscurece el alma.

¡Siempre habrá una estrella, siempre
y un camino de esperanza
mientras que exista un poeta
que cultive la romanza!

Granada Sandoval

sábado, 5 de marzo de 2011

EL MILAGRO DE LA VIDA



EL MILAGRO DE LA VIDA.

Un día, entre el sopor de mis tinieblas
sentí una sensación suave y precisa
correr por los recodos de mis venas
cargada de ilusión y de sonrisas.
Busqué por el remanso de tristezas
que había por los engaños de mi vida,
allí donde se ahogaban los sollozos
en un lago de sangre resentida.                                                                                         
Repasé sensaciones y silencios
porque sentía renacer una luz viva
poniéndole a mi piel color de sangre
y a mi boca el olor de la Artemisa.
¿Será posible Señor? ¡la carne se me esponja
sobre el vientre! ¡ la siento que respira!
Los senos se me están volviendo fuentes.
La sangre es un volcán en carne viva
que alimenta los latidos de mi pecho
para que cuaje otra sangre con la mía.
Mis ojos, que eran tristes se renuevan
brillándome con rayos de alegría
y se van soñadores a los cielos
incrédulos, ¡milagro! ¡Maravilla!                                                   
¡Mis labios se estremecen de plegarias!
¡Qué dulce sensación! ¡Qué luz divina!
voy juntando las manos sobre el vientre,
temblorosas, ¡Y el vientre se me ensancha!
¡Me palpita! ¿Será posible Señor
que en mi cintura, se esté formando
el milagro de la vida? 

3-9-76.

martes, 1 de marzo de 2011

COSAS PEQUEÑAS


TE ESCRIBIRÉ MIS POEMAS

Te voy a escribir un poema en el pequeño espacio de un suspiro.
En el interrogante de mañana, en el día y en el viento.
Te voy a escribir un poema en el perfume de la orquídea,
en el rayo de Sol que te acaricia, en la gota de agua que resbala.
Te voy a escribir un poema en todas las cosas pequeñas
que componen la armonía y el silencio.
Te escribo en un arrebato de ternura
para que tu eres consciente de que el amor y la grandeza
suelen estar siempre entre las cosas más pequeñas.
Por eso te escribo este poema para que tu puedas hacer
un universo con muchas cosas pequeñas.
Te escribiré en el silencio, en el brillo de una estrella,
en la hora complacida cuando mi alma te sueña
te escribiré continuámente con mil frases de pureza,
entre la flor del olivo, para que tu siempre sepas
que la grandeza se oculta tan solo en las almas buenas.
Yo estaré amiga mía contestar a tus poemas
con fragmentos pequeñitos cogidos de mi carpeta
Para que formes un ramo de alguien que te recuerda
Porque sembraste cariño una vez sobre mi senda.

sábado, 28 de agosto de 2010

AL FINAL DE LA VIDA

AL FINAL DE LA VIDA

Al final de la vida hay muy pocas cosas que cansen o despierten ilusión, es decir no queda casi nada que tenga aquellas alas de impaciencia que le levantaban a uno los pies del suelo dando la sensación de que podía levantar el vuelo al ritmo del canto de los pájaros; unos cantos que aunque fuesen graznidos de cuervo a uno se le antojaban ruiseñores.
Ahora solo quedan los recuerdos, recuerdos de ilusiones rotas, recuerdos de la casa vacía, casa que ahora es demasiado grande, demasiado oscura, con demasiadas huellas de cosas que se quedaron en las paredes. Una casa con todos los rincones gravados con cosas del pasado, situaciones que no se borraran, ni pintando, ni fregando con sal fuman se podrían ir las marcas que quedaron gravadas en la memoria con la misma nitidez que se vivieron; Son fijaciones de la retina, imágenes que flotan obsesivas machaconamente frías.
A estas alturas de la vida voy pasando los días con los huesos doloridos y la cabeza llena de recuerdos, todo a mí alrededor tiene un triste quejido de soledad, mis ansias aun parece vivir en una caja de cristal que permanece inalterable en el silencio.
A veces en mitad de la tristeza noto que el alma se agita en un latigazo de rebeldía deseando volar detrás de algún sueño inalcanzable, deseando romper el blindaje que le recubre y marchar detrás de una ilusión.
Pocas veces lo hace, pero si es así, siempre regresa desolada, siempre derritiéndose en lágrimas por la tinta de los versos.
La soledad y los recuerdos siempre están alertos para pinchar en el almanaque que se esconden entre los muros de la casa. La tristeza es un ramo de lirios con sombras de frases escarchadas, cosas que siempre agrandan las fobias y reflejan los miedos en  noches sin luz, noches sin alma, noches eternas que pesan en el tiempo como una enorme lapida que aplasta todos los proyectos.
Mirando a mí alrededor veo todo lo que tengo, lo que he acumulado sin cesar en los años intensos en los que yo creía que el mundo era un campo de trofeos, de tesoros sin igual. Ahora al final de la vida, cuando me pongo a valorar todo veo con tristeza que nada vale la pena, que solo tengo un nombre, un pequeño nombre de apenas nueve letras  y un poco de esperanza.
Ahora, al final de la vida, comprendo que solo soy latido, un simple latido, un corazón con prisa que a cada instante se me dispara sin yo saber porque va tan ligero hacía un tiempo que se acaba.
Pero el no escucha, sigue insensato latiendo como una maquina ¿Dónde vas? Pregunta inútil, el no contesta, ni se para, pienso que quizá busque un remanso donde quedar varado como una barcaza que le pesa el cascote cansada de cruzar mundos sin ley, cansado de océanos agresivos, montes salvajes, cuerpos sin alma.
¡Cómo pesan las horas del silencio en estas noches de tinta y de palabras!
Estas noches en las que voy vagando sin destino como una sombra de animas entre las hojas escritas del recuerdo y los suspiros! ¿De qué sirvieron los sueños si hoy no sé dónde ponerlos? ¿De qué me sirve el poema, darle forma a la palabra si nadie escucha mis versos?
¿De qué sirvieron los sueños si ahora ya no sé donde ponerlos?

De que me sirve el poema
dando forma a la palabra
si nadie entiende mi voz,
Quizá no supe explicarla.
De que sirvió tanto afán
poniendo en juego mi alma
y el peso de lo vivido
en una sola jugada.
Todo está pálido y frío
por las noches solitarias
en ésta cárcel de letras
que tan solo me acompañan.
Sola vivo, triste y sola
errante por la palabra
único sonido eterno
por el tambor de mi casa.
El corazón se acomoda
pensando en lo que he vivido
con este reloj de arena
que ya me suena a cumplido.

domingo, 22 de agosto de 2010

Demasiadas cosas

                                     
    DEMASIADAS COSAS


Tengo demasiadas cosas.
Miro a mi alrededor y tengo demasiadas cosas, cosas que jamás voy a utilizar, cosas que no sirven para nada.
Tengo un montón de cachivaches inútiles, cacharros que se han ido acumulando a mí alrededor sin saber para qué.
Son cosas extrañas e inservibles, recuerdos alguna vez formaron parte de algo y se quedaron hay con sus formas desiguales
Con el único objeto de dar imagen a la memoria.
Hay vasos de cristal, muñecos de trapo, de madera, de peluche, monigotes que me miran con ojos perdidos y manos sin huella.
Hay cajas llenas de cosas que nunca séporque están, cosas que se multiplican cada vez más.
Muebles, zapatos, postales, montones de papeles que parecen tener vida propia. Cosas que se desparraman por mi casa acumulando polvo y exigiendo mi cuidado, ¡cosas que ordenar, cosas que limpiar, cosas que atender!.
Postales, banderines, cintas de colores, hilos, botones, miles de botones, Señor, ¿Para qué guardaré yo tantos botones?.
Tengo hasta una postal gigante llena de conejos dando volteretas, monigotes que parecen trozos de mi vida riéndose de mí al
Compás de una música atiplada y machacona.
Hay espejos, vitrinas, armarios con la panza enorme que tragan sin cesar cosas dispares.
En mi casa parece que se va a poner una escuela de Arte y Oficios, hay herramientas de todas las clases, hay pinceles, lienzos,
Un caballete, acuarelas, cuadros, ¡ ah!, ¡Y una hormigonera que suena a demonios cuando bate la mezcla, para una casa que parece que jamás se va a terminar!.
Además de muchas cosas tengo mucho ruido, ¡ Dios!, ¡ Con lo que me gusta el silencio!.
Me agobian tantas cosas, sofás, cortinas, alfombras, cojines, cepillos, escobas... ¡ Y horas de trabajo, muchas horas!.
Mi vida es un redondel de horas gastándose entre cachivaches, entre cacharros y cosas, ¡Cosas que limpiar, cosas y cosas... |
¡Y más cosas! ¡Señor!, ¿Para que tantos cacharros si yo solo quiero vivir tranquila sin complicaciones?.
Ahora más que nunca tengo presentes las palabras de Gándi  cuando dijo, “Para qué quiero doce tazas de café si solo voy a beber en una “ 

Además después de ver este vídeo de Adriana, me sobran muchísimas más cosas, por considerarme un ser totalmente absurdo al no haber sabido valorar ni aprovechar el privilegio de haber nacido totalmente completa.



El oasis de un poeta

REFLEJOS DEL ALMA





EL OASIS DE UN POETA
 

Estoy a solas conmigo

sin más alas que un suspiro,
sin más sonido que el viento
como único testigo.

A solas voy, tristemente,
con el corazón tranquilo
atento tan solamente
al ritmo de sus latidos.

Bajo mis pasos cansados
va la cinta de un camino.
pedregal de tierra ocre
donde florecen los lirios.

Los árboles se entretienen
con el viento envejecido
mientras mí cuerpo da sombra
a la sombra de un olivo.

Es un otoño cualquiera.
Uno más, que me ha traído
un ramo de versos nuevos
que brotan como un latido.

Resbalando por los ojos
llevo el génesis de un río
por dos vertientes marcadas
que ya nacieron conmigo.

Recogido en soledades
llevo un ramo de jacintos
hechos de seda indefensa
y de perfumes dormidos.

El corazón va despierto
en su compás oprimido
con la lluvia de cadencias
que voy dejando en un libro.

¡Gracias Señor!, Por dejarme
ser cantora en los caminos
y por no darme más cruces
de soledad y martirios.

¡Gracias!, Por darme la esencia
de la luz con la que escribo
y por dejar que mi alma
tenga éste Oasis de alivio.

¡Gracias por mis soledades!
¡Por las horas que respiro
y por el caudal de auroras
que van guiando mi sino!

¡Gracias Señor!, ¡Muchas gracias!
Por poner en mi camino
la luz de los sentimientos
y el calor de los amigos!

¡Dios! ¡Te debo tantas cosas!
¡Tengo tanto recibido!
Pasar y no darte gracias
no es de pecho agradecido.

Por eso, vaya este canto
tras del eslabón perdido
y que me tengas presente
cuando me llames contigo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Ellos dicen, yo pienso... Más luego...¡Escribo!

Ellos dicen...




Yo pienso...



¡Más luego escribo!







Yo pienso, mejor dicho, aseguro que a todo ser humano que tenga facultades para pensar, le ha gustado alguna vez ser escuchado y así no ha sido, ha mantenido consigo mismo un dialogo, que de alguna manera le hubiese gustado dejar constancia de él en algún papel escrito.



La expresión y las ansias de comunicación son y siempre han sido dos cosas por las que el hombre ha luchado con más tesón.



Infinidad de descubrimientos arqueológico así lo atestiguan, bien por imágenes pictográficas, esculpidas o documentos escritos.



Hay descubrimientos que se remontan, sin temor a error, que quinientos mil años; a través de ellos el hombre fue dejando marcas de su existencia y su sentimiento con signos jeroglíficos.



Podemos tener constancia de los primeros descubrimientos arqueológicos con documentos escritos que permiten retroceder hasta 40.000 años antes de J.C.



Así que no cabe duda de que los hombres de todas las épocas han disfrutado con plasmar sus ideas en piedra, madera o piel.



Después cuando los chinos inventaron el papel, y la impresión escrita fue divulgada en los siglos VII o VIII, las cosas empezaron a ser mucho más fáciles y se pudieron difundir con más precisión las ideas humanas.



Hoy en día las cosas son distintas, la técnica y la electrónica son el archivo principal de la humanidad, en ellos se almacenan infinidad de datos en los que se concentran el pensamiento.



Pero a pesar del tecnicismo y los audiovisuales, el hombre continúa aferrándose. a la expresión escrita.



Yo estoy convencida del motivo por el que el verdadero pensante que se abraza a la terapia de escribir no dejará jamás de hacerlo.



Con la escritura se desahoga más el alma, porque la escritura es una explosión de ansiedades que aflora hacia el exterior dibujando un óleo de imágenes intermitentes de afuera adentro y de adentro afuera que refleja el espíritu.



Escribir es quizás el único consuelo que permite disfrutar con seguridad de él en dos vertientes; una, mientras se está escribiendo, escogiendo y acariciando palabras para embellecer lo escrito no depende de la electricidad ni de ningún aparato, basta con meterse el libro en el bolsillo para poder disfrutar, todo lo que sea necesario, de ese trocillo de belleza que la mente ha creado.



Últimamente, parece que hay un brote bastante considerable de personas que tienen deseos de escribir; son gentes sencillas que posiblemente jamás lo habrían hecho de no ser por la libertad de expresión y el régimen democrático en el que nos encontramos, pero al ser libres las ideas y los sentimientos, estas personas se están animando y cada vez son más en decidirse a dejar constancia de su paso por la vida, aunque sea solamente por la ilusión de ver sus ideas impresas.



Hay un alto porcentaje de escritos que llegan a nuestras manos repletos de sensibilidad, pero carentes de preparación y tecnicismos, yo diría que muchos de ellos con escasa enseñanza primaria, que incluso raya en el analfabetismo.



Estos "espontáneos" de las letras no caen nunca bien a los que, tal y como hace el MAGIC ANDREU, se colocan y las medallas y el pomposo nombre de "escritor" y pongo escritor entre comillas, porque en el DICCIONARIO ILUSTRADO DE LA LENGUA ESPAÑOLA dice que ESCRITOR ES PERSONA QUE ESCRIBE, y si eso es así, toda persona que escribe ya está considerada como ESCRITORA; por lo tanto, estos "escritores" que se mofan de los sentimientos ajenos, sería bueno que se dieran un paseo por el pasado, cuando ellos intentaban ser escuchados y dibujaban sus primeras impresiones, aireando sentimientos que con toda seguridad no tendrían toda la calidad que ellos ahora le exigen a quien está empezando.



Estos "escritores" y vuelvo a repetir entre comillas, no se han dado jamás cuenta que hay un abismo entre ser PERSONA QUE ESCRIBE o sea una pocilga de pedantería.



Cuando es persona y se tienen ganas de expresar lo que se lleva dentro, "señor escritor", no significa ser una máquina de perfecciones en un bloque de "sobos" "alucinados" o "zancadillas".



La sofisticación y lo académico se ha establecido mucho después, en honor y gloria de otros que al igual que usted, "señor escritor", se han encumbrado hacia el pedestal de la "grandeza".



Las personas pensantes, sólo escriben y lo hacen tal y como lo piensan y cuando unos pensares llegan a este mundo, que dicho sea de paso, es un mundo repleto de suciedad, y fíjese que digo suciedad y no mierda, para que usted "señor escritor" no me llame inculta; lo que llega a este mundo, como decía antes, en línea directa desde la mente al papel, es como el recién nacido: Llega reventado de belleza y sinceridad aunque sólo sepa expresarse con torpes y débiles balbuceos.



Y que conste que todo esto no lo estoy diciendo porque yo pueda sentirme herida por la palabrería de quien se considera por encima de los demás mortales, no señor, si escribo así es por las ganas de vomitar que me producen ciertos comentarios de quien hasta hoy yo consideraba llana y sencillamente UNA PERSONA.



Granada Sandoval

lunes, 21 de junio de 2010

MI QUERIDO DAVID

Por alguna parte tengo escrito un poema que dice que “cuando el alma está triste no le cabe ni el pequeño espacio de un suspiro”. Sin embargo muchas veces he oído, dicho y pensado otra frase bastante más repetida y desde luego con mucho menos sentido “Hoy no tengo el corazón para pensar” ¡Qué tontería! Con el corazón, ni queremos ni pensamos, ni sentimos, el corazón no deja de ser un musculo que late a impulsos de la sangre igual que un motor bombeado por el combustible, es un latido ciego que no tiene otro sentido que el de mantener encendida la bugía de la vida.
Hoy al empezar a escribir esta carta me he puesto a bucear por el disco duro de mi inteligencia para ver si soy capaz de hilvanar coherentemente algo rebuscando en lo ya escrito para encender la mecha de la inspiración, por eso me ha venido a la cabeza el fragmento de ese poema, porque en realidad, me invade la dimensión de la tristeza de tal manera que tengo bloqueadas todas las capacidades del pensamiento y ni en el alma ni en el corazón me queda un solo resquicio para poder dar margen a un mínimo de luz en el caudal de la esperanza, sin embargo no puedo resistir la tentación de escribirte, me he puesto ciegamente a teclear en el ordenador igual que otras veces dejándome llevar por las emociones, es un escape vital que hace muchísimos años adopté como terapia para no desmoronarme en la desesperación con los golpes de la vida.
Como dijo Pablo Neruda en su libro DOCE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÖN DESEPERADA, “Puedo escribir los versos más tristes esta noche” pero te juro que desearía con todas mis fuerzas desviar los recuerdos hacia cosas muy diferentes de tu vida para que al elaborarte este homenaje póstumo saliera con la mayor destreza posible y no resultara tan desolado como estos últimos meses que te ha deparado el destino. Pero me va a ser imposible, deseo tanto dejar reflejada la entereza y el talento de hombre cabal que has demostrado dándonos una lección de responsabilidad y valentía ante el sufrimiento, que no me puedo resistir a la tentación de describir y preguntarme de donde sacabas la fuerza interior que te mantenía en el convencimiento de que “Tenias un cáncer, pero era de los que se curaban”. Ha sido brutal verte aguantar el dolor con el cuerpo encogido y las bromas entre los labios, sentir como hacías lo imposible por recuperar fuerzas aun sabiendo que te estabas deshaciendo por dentro, ha sido todo tan injusto que la impotencia me hace una vez más poner en duda la existencia de ese Dios que tanto nos han predicado. Es tanta la desesperación que me invade al ver que no tengo más remedio que recordar la angustia de Miguel Hernández cuando escribió su poema ELEGÍA, a la muerte de su mejor amigo Ramón Sijé, que no puedo por menos que identificarme con Miguel cuando escribió el lamento más conmovedor que se ha podido escribir jamás.
Te lo voy a poner aquí porque es un dolor paralelo al que me uno en este instante porque a mí te me has muerto tú injustamente.

Elegía

En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sije, a quien tanto quería.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas
compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos, mi dolor sin instrumentos
a las desoladas amapolas
dará tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado
un hachazo invisible y homicida
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida.
Lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
Temprano madrugó la madrugada,
Temprano está rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada
No perdono a la vida desatenta,
No perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes
Quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera
Por los altos andamios de las flores
Pajareará tu alma colmenera
De angelicales ceras y labores
Volverás al arrullo de las rejas
De los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas
Y tu sangre se irá a cada lado
Disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado
Llama a un campo de almendras espumosas
Mi avariciosa voz de enamorado
A las aladas almas de las rosas
Del almendro de nata te requiero
Que tenemos que hablar de muchas cosas
Compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández. (10 de enero 1936)

A mí también me gustaría “escarbar la tierra con los dientes para poder regresarte“ pero jamás será posible, tu decidiste que los malditos gusanos que devoraban tu hermosura ardieran como demonios para ganarles la batalla, la última batalla de tu vida te vestiste de Capitán América y les ganaste, ¡Vaya si les ganaste! Ellos no iban a poder contigo y quedarse tan campantes, les preparaste la trampa final todo tu dolor lo convertiste en humo y mi fantasía de alma soñadora quiere pensar que tu espíritu se elevó al infinito convertido en un hermoso Albatros surcando el azul de los azules entre los mares y el viento.
Tengo derecho a pensarlo, tengo derecho a escribirlo y tengo derecho a soñarlo porque son muchos a lo largo de la historia los que han plasmando el dolor o la tristeza, la desolación o el sentimiento en sus escritos al igual que yo voy hacerlo esta noche, esto no tiene nada de raro ni de especial es solo una necesidad del alma porque escribir es el único llanto autentico que permanece eternamente y esta noche yo lo considero totalmente mío.
Precisamente por eso voy a eternizarte en esta carta, porque las emociones, los sentimientos y las lamentaciones se quedan en el cuerpo o en el aire, se ocultan, se lloran o desaparecen, pero lo escrito se queda a través de los tiempos y si se hace desde el fondo del cariño puede eternizarse por el polvo de los siglos.
Así que voy a hacer un recorrido por todas las cosas hermosas que hemos vivido a tu lado, porque quiero recordarte de niño “El puñetero niño” como decía el abuelo Cristóbal, el niño que estaba en todas partes, que todo lo tocaba y con todo se reía, el que quiso ser hombre demasiado pronto queriendo hacer las cosas de los mayores y le llovieron lecciones paternales para enseñarlo a vivir entre lecciones de adulto.
Quisiera recordarte en la claridad de tus ideas cuando te preguntaba por los estudios y tú me decías “Tía yo soy un mal estudiante pero voy a ser el mejor de los “currantes” Quiero recordarte cuando te enamorabas y te desenamorabas “porque a las mujeres no las entendía ni Dios” cuando te decía que eras el más guapo del mundo y tú me contestabas “como se nota que estas jodida de la vista” luego cuando me operé de la miopía y te dije, ¡David que te sigo viendo el más guapo de todos! Y tú me contestaste “Pues me lo voy a tener que creer, a partir de ahora me voy a volver un gilipoyas” Y cuando conociste a Eva, me la presentaste diciendo “Esta me ha pillado” me regalasteis un juego de estilográficas y me dijiste “Haber lo que sacas con eso” a ella le dijiste “Esta es mi tía, la loca de la familia con la que mejor me entiendo” Eva me miro un poco cortada y se rió tímidamente, yo te miré a los ojos y una ráfaga de ternura se me subió a los labios.
Tú, siempre tú, autentico y verdadero, tu boca me estaba diciendo lo que pensabas pero tus ojos me decían que ya habías encontrado la compañera de tu vida y así fue, al poco tiempo os fuisteis a vivir juntos, nació Lara, tenias que vivir la vida de prisa tu subconsciente sabía que la tenías muy corta, luchaste con tesón, trabajaste intensamente, conseguiste comprar piso, camión, grúa, casita terreno… todo, lo conseguiste todo, pero te ha faltado espacio para disfrutar lo conseguido, todo se ha venido abajo de una forma brutal, como menos lo pensábamos, siempre tiene uno el temor de la carretera, los accidentes de carretera y tú estabas siempre en peligro con el camión, pero tu enemigo estaba dentro, traicioneramente dentro de tus huesos, esa maldita enfermedad que aun no se controla te sorprendido de repente sin darte tiempo a nada, “Tengo una hernia discal Tía” me dijiste en julio, “estoy hecho una mierda” quise darte un abrazo y me dijiste “ni me toques, que me duele todo” a la semana siguiente que eran dos hernias, luego tres y como dice el refrán “Lo que el médico hierra lo tapa la tierra” cuando te quisieron dar con lo que tenias ya era tarde, ya estabas igual que “EL OLMO SECO Y HENDIDO POR EL RAYO” como escribió Antonio Machado, el mazazo familiar fue tremendo todos parecíamos morirnos contigo poco a poco, pero al igual que dice el poema a nuestro corazón le cabía la esperanza de que con la fuerza de tu juventud y de tus ganas de vivir pudiera existir el milagro de otra nueva primavera, pero todo esperanza fue inútil, era demasiado tarde, los médicos fueron tajantes, no había nada que hacer.
La debilidad del amor es cobarde, el corazón se encoje y la desesperación se ceba en la impotencia, todo se hace inmensamente triste y hasta se llega a pensar que es imposible de aguantar tanto dolor y tanta tristeza, pero la mente tiene recursos que las personas ignoramos y tu mente estaba clara, tu cuerpo estaba hundido, pero tu mente estaba intacta para dar impulso a todo y a todos, para levantar el ánimo a los tuyos, para consolar sus almas, para prevenirlo todo arreglando el porvenir de tu casa, para despedirte diciendo que fuésemos felices.
Y así lo hiciste pediste al médico que te durmiera para marchar tranquilamente hacia el espacio sereno de la misión cumplida, bajaste el telón del drama de tu vida y te quedaste dormido con la sonrisa en los labios y aquí nos dejaste a todos con una losa en el alma pero con un rayo de luz en la herencia de tu sangre y esa orden de tus últimas palabras.
¡Quiero que seáis felices y que cuidéis de mi mujer y de mi hija!
¡A sus órdenes mi capitán América! Así será, ¡Cualquiera no es feliz después de haberte conocido!

Día 25 de noviembre del 2009

A David Espinar Hulot.
Un Guerrero del siglo 21 de formación tripartita, (andaluza, catalana y gabacha) que tuvo los bemoles en su sitio hasta el último suspiro.




Granada Sandoval

domingo, 20 de junio de 2010

Palabras

PALABRAS






Granada sandoval



Yo siempre he tenido palabras, mi boca es un volcán de palabras, mi boca es la fuerza de la palabra misma, del sentir más hondo de todo lo que pienso.
Mi cabeza piensa constantemente, las frases salen a borbotones, siempre distintas, siempre aderezadas con el sentir profundo de quien nació sincera. A veces son frases hechas, cosas aprendidas, pero la mayoría de las veces son sorprendentemente nuevas, distintas a todo lo aprendido, cosas que ni había imaginado, incógnitas sin nombre que debo de bautizar con sentimientos extraños.
A veces son poemas que brotan como un río, ¡palabras!, ¡Siempre palabras!. Frases y más frases atormentando el alma de quien nació para escribir.
Escribir y hablar es el oficio del poeta, me digo muchas veces cansada de pensar.
¡Poeta, trovador de los tiempos,! ¡Charlatán de ilusiones! ¡Vendedor de los sueños!
¡Qué fácil parece colocarse ésta etiqueta! Todos los días estoy conociendo poetas, rimadores de escalera que no conocen más senda que una cinta de palabra: Pero palabra vacía, palabra que no destila jugo de sangre, que no tiene sonido de tormenta, que no suena a citaras o violines. Son palabras sin alas, pájaros sin horizonte, faros sin luz, frases donde falta la esencia pura de la palabra misma, la fuerza que se agarra al corazón y a la sangre como el filo de un cuchillo.
Las palabras son un túnel de perfección, una laguna de ideas, un torrente de armonía que no permite descuidos ni vestimenta baldía.
El orfebre de palabras que cultive la poesía a de saber estar siempre afilando la palabra, puliendo la palabra, cultivando la quinta esencia de la frase justa, para desnudar la idea y aderezarla en su justa medida.
Lo demás, son sueños, petardos sin espoleta que van petando en castillos a ras de suelo y caseta. Batallitas de quijotes sonando la pandereta para ponerse blasones sin fuerza y sin etiqueta


VERSOS


Versos, versos y más versos, torrentera inexplicable que todos llevamos sujeta en algún rincón del pensamiento.
Sensaciones ocultas que se mezclan entre sí apretujadas y quietas hasta que un día bajan a los labios para dar imagen a los versos.
Porque los versos son la cara del sentimiento, el rostro del subconsciente, la figura de la idea que se va cincelando poco a poco.
Son la silueta de cosas que un día fueron emociones, fragmentos de amor, trocitos de ternura, vivencias que van cayendo del alma como serpentinas de ilusión; otras son astillas de desencanto o de añoranza, otras, gritos desesperados que arrancan esquirlas del alma dejando sobre el papel un bofetón de repulsa.
Los versos son recuerdos de cosas que están gravadas en el disco duro de la memoria y un día cualquiera, de un año cualquiera, se deciden a desclavarse del cerebro para tomar forma en el verso intentando de esta manera no desaparecer en el desván del olvido.





Me gusta jugar con la palabra, me gusta hacer de las frases un juguete que alivie mi abatimiento. A veces a altas horas de la madrugada, cargada de pesares me acuden los insomnios, cansada de ver atrocidades en la televisión, ¡Padres que matan a los hijos, suicidas cargados de explosivos que revientan en cualquier sitio
Llevándose por delante a todo ser viviente, maridos que apuñalan a su compañera por cualquier cosa, sacerdotes corruptos en pornografía infantil, políticos que se sacan los ojos por coger la vara de mando etc.
¡ Cansada, como digo de ver tanto disparate, no puedo conciliar el sueño y entonces es cuando me gusta entretener el tiempo jugando con la palabra. Me paso noches enteras escarbando en los sentidos con el deseo de buscar un mundo mejor Y cómo no, intento descubrirlo en los vocablos, en ellos rebusco afanosamente porque mi deseo es forjar frases nuevas, cosas que puedan tranquilizarme escarbando como loca en el archivo de la memoria.
Cuando hago esto, siento que se me relajan los nervios, que la sangre me circula sosegada por los regajos del cuerpo.
A veces me quedo asombrada, porque no sé si la fluidez del lenguaje corre con tanta rapidez por las cosas aprendidas, o es fustigado con saña por el deseo de aprender. Pero las siento brotar como un torbellino incontrolable, a veces cosas absurdas que al repasarlas tengo que rectificar mil veces y otras en un entramado de rimas coherentes y perfectas.
Palabras, siempre palabras, vocablos que son agua viva brotando del secano del alma, torrente de sinónimos que buscan la similitud en los recodos perdidos por el zurrón del tiempo. Así me paso noches enteras, como un trapecista del verso, balanceándome constantemente en el más difícil todavía, ¡Buscando, siempre buscando una frase nueva con una rosa en los labios y un punzón entre los versos!
¡Y cómo no! Cómo buen trapecista, me doy seguridad abrazándome a la paciencia, ¡ Muchísima paciencia! Para permanecer horas, que digo horas, días enteros, años o la vida entera si falta hace, para forjar un poema en el vaivén de un verso.
Un poema que nunca considero terminado, ¡Siempre me faltan palabras! ¡Siempre queda algo por redondear! ¿Conseguiré algún día hacer el poema perfecto? Ese poema limpio, puro y hermoso que pueda hacerle comprender al mundo la grandeza que encierra la palabra “Amar al prójimo como a sí mismo” Si alguna vez consigo pinchar exacto, dar en la diana con la palabra justa, entonces podré decir, ¡Albricias, soy poeta! ¡He derramado por fin un chorro de estrellas sobre los asnos del mundo!

viernes, 15 de mayo de 2009

LA PLENITUD DEL VERSO

El que no haya sentido en sus labios la plenitud de un verso, el sabor de recitar un poema, la sensibilidad que aporta introducirse en una obra poética. Quien no ha llegado a sentir, a palpar, a masticar cada fragmento de un verso hasta que éste forma latido y pulso del propio sentimiento, no podrá decir jamás que entiende a un poeta.
Quien escribe, quien practica el oficio de escribir como medio de vida, quien lo hace porque no tiene más remedio o lo hace por entretenimiento, ese escribirá más o menos bien, perfilará frases
aderezando información o las dejará sin gracia como un paquete de palabras, pero sus escritos careceran de ese chispazo luminoso que afluye agreste de la raíz del alma.
Esa sensación de plenitud, esa elevación sublime que muchos tildan de ridicula y otros ni se molestan en catalogarla, solo lo puede saborear el que escribe abrazado a sus soledades, el que escribe con el alma rendida de amor, o quien lo hace desesperado por el dolor y se arrodilla de impotencia ante la quinta esencia del sentir más profundo.
La diferencia está ahí, en la plenitud exaltada del poeta que desmenuza momentos deseoso de aliviar sus emociónes abrazado a la poesía, y escribe, escribe con ansias de loco envuelto entre solodades y conciones de agonía.

viernes, 8 de mayo de 2009

LA SIRENA DE LOS OJOS VERDES

Tus ojos verdes y tú...
La luz, el sol y el silencio.
La fuerza del cielo azul
y tu corazón latiendo.
Todo es barco de emociones
trabajando el pensamiento
en cuadros de fantasías
que van creciendo y creciendo...
Vas pintando aguas marinas...
acuarelas de silencios...
Jardines de fantasía
y sueños de fuegos nuevos.
¿Qué fuerza hay en tu alma
para que yo este viviendo
tanta belleza en los ojos
mientras que estoy escribiendo?
¿Será el brillo en los colores?
¿Será el color de los cielos?
¿Serán quizás las estrellas
mágicas del Universo? 
No lo sé, no sé que hechizo
se me ha metido en los huesos
para que salgan a flote
las cosas que voy diciendo.
Pero ésta noche de luna
llena de paz y silencio
navego en seda esmeralda
haciendo un romance eterno.
Te pienso como a un barquito
que suelta velas al viento
pintando estelas de espuma
mientras navega ligero.
Mis ojos, barcos varados
en los remansos del puerto
se juegan a cara o cruz
el mejor de tus lienzos.
Pero tu, siémpre obsesiva
buscando colores nuevos
te vas buscando paisajes
contra luz y mar adentro.
¡Sigue pintando mi niña!
¡Siguelé dejando al tiempo
toda la fuerza que llevas
clavada en el sentimiento!


domingo, 15 de febrero de 2009

SOBRECARGA

Version:1.0 StartHTML:0000000168 EndHTML:0000003832 StartFragment:0000000468 EndFragment:0000003815


SOBRECARGA


Siento sobre mis hombros

todo el dolor del mundo.

Siento la sobre carga

de los cuerpos desnudos

de las bocas hambrientas

de los gritos agudos

que sueltan cada día

los seres moribundos.

Por el tambor del pecho

restallan los fusiles

quemándome los fuegos

que lanzan los mísiles.

Arsenal destructivo

de los hombres cerriles

que revientan la tierra

soñando con desfiles.

Todo el poder del hombre

rodando equivocado

en explosión de bombas

y vicio depravado.

Tengo sobre los hombros

los seres inmolados

victimas inocentes

de hombres desalmados.

Sobre mi espalda cargo

el peso inexorable

de toda la inmundicia

de un mundo irresponsable.

Yo, que tristemente soy

débil irremediable,

por ser raíz de herencia

de un ser abominable,

me cargo el sobre peso

de un miedo sobrehumano

mezclado en la vergüenza

de ser un ser humano.

Por eso, escribo hoy

con el alma en las manos

Me siento como el Cristo

¡Nazareno de hermanos!